En mi experiencia personal el único juego en el que confío plenamente dentro del casino es en la ruleta. Esto se debe a que me resulta muy sencilla y muy matemática. Por ello no es de extrañar que se trate de un juego que ha seducido a generación tras generación con sus colores y sus posibilidades.

Sin embargo, es importante a la hora de jugar a la ruleta, que uno vaya con sus propias técnicas preparadas. De otro modo la ruleta te puede consumir vivo y dejar pobre muy rápidamente. Después de todo, dicen que la preparación es la mejor de las suertes.
Por ello hoy compartiré con vosotros un par de técnicas que a mí me han sido muy útiles a lo largo de los años.
La primera es la de apostar por docenas. En este caso lo que hacía era apostar de a dos docenas. De modo que tenía cubiertos 24 de los 36 números de la tabla (sin contar los 0). De este modo yo tenía una ventaja de un 63% sobre la ruleta. Por consecuente la ganancia también sería menor pero las posibilidades eran mayores.
Así tu inviertes 10€, 5€ en cada docena, ganarás 5€. Ganas la mitad de lo que has apostado, pero a su vez tienes muchas más posibilidades de ganar. También si pierdes, pierdes el doble de lo que hubieras ganado. Pero en el caso de perder puedes emplear el sistema de Martingala y de este modo recuperar tus ganancias.
La Martingala en la ruleta
La Martingala tiene muchas manifestaciones en muchos juegos de azar. Pero en la ruleta es conocida particularmente por jugar a un color o una mitad. La técnica consiste en una progresión negativa mediante la cual apuestas el doble de lo que has perdido para que una vez que vuelvas a ganar vuelvas al mismo estado en el que estabas cuando habías perdido.
La Martingala es entonces una estrategia de protección de tus ganancias que puede ser empleada siempre que hayas perdido una partida. Aunque hay muchos partidarios de la Martingala como sistema de juego en general, yo prefiero dejarla como estrategia para defenderme ante las perdidas. Aunque está claro que para emplear la Martingala debes de haber perdido una cantidad pequeña de dinero puesto que de otro modo sería imposible seguir duplicando el monto en cada partida perdida.